Cuentos de un Chiro.- Un golpe de Estado blando.- Malthus Gamba


#LaCuartaTransformaciónVa


¿Puedes imaginar juntos a todos los que hablan mal de la Cuarta Transformación?

Imaginar a Claudio, Felipe, Vicente, Pascal, Enrique y León, así como al resto de la clase empresarial y chayoteros resentidos, ocupando espacios iguales alrededor de una mesa.

Todos enfocados en el diseño de una estrategia confiable, que les permita detener de una vez por todas a la Cuarta Transformación, en las no tan lejanas elecciones del dos mil veintiuno.

Yo sí los imagino de esa manera. Igual que en las viejas novelas de espionaje que disfruté hace poco tiempo. Sobre todo, las escritas por Graham Greene. Ahí los personajes tortuosos abundan. Esos seres con traumas internos que no pueden vivir de una manera sana y buscan una salida hacia la felicidad interior, que tienen negada.

Nunca dan con esa puerta, que los llevará al sitio luminoso que anhelan. Mientras tanto, se conforman con destruir todo y a todos a quienes encuentran a su paso.

De esa forma imagino a todos estos conservadores mexicanos, derrotados escandalosamente en las elecciones pasadas. Buscan la llave que los pueda sacar del pequeño espacio en que la sociedad del país los tiene controlados. Dejaron de ser los dueños indiscutibles de México, para convertirse en la clase social más repudiada por un pueblo que ve mal, la manera en que forjaron sus inmensas fortunas, o el modo en que manejaron la información durante décadas.

Como no pueden competir limpiamente contra el presidente en turno y el partido político que lo llevó al poder, la estrategia que planean, en torno a esa mesa, es sucia, deshonesta y mentirosa.

Están de acuerdo en que la única manera de conseguir sus fines, es engañando al pueblo. Precisamente a ese pueblo al que desprecian y al que han saqueado sin escrúpulos por muchos años.

Necesitarán muchos votos en las siguientes elecciones y la única forma de conseguirlos, es vistiendo piel de ovejas y presentando al presidente del país y a los integrantes de su gobierno, como una partida de lobos.

La estrategia es sencilla. Consiste en invertir los papeles que está representando cada parte. Los conservadores, mediante campañas publicitarias y guerra sucia contra el gobierno, pretenden adquirir la imagen de defensores de la democracia y la legalidad. Al gobierno del cambio y al presidente López Obrador, les reservan el papel de villanos inescrupulosos, que están hundiendo al país en el hambre, la bancarrota económica, el desempleo y la crisis de toda institución democrática.

Van a gastar millones de pesos en esta guerra sucia, pero eso a ellos nada les importa. El negocio de controlar a todo un país, bien vale esa inversión millonaria.

Yo he visto ya el inicio de este golpe de Estado blando (así se nombra a la guerra en que no son utilizadas en el inicio armas o métodos militares. Es una guerra en medios de comunicación, difundiendo miedo, a través de mentiras y desinformación). Pero los conservadores tienen un grave problema para hacer que funcione su proyecto.

Hace falta una cara, una personalidad con arrastre popular, que sea el beneficiario de tanto dinero, recursos y trabajo invertidos. Necesitan urgentemente a un líder.

Y no hay un solo personaje en el catálogo de políticos, intelectuales y periodistas, que pueda aspirar a tan alto honor.

Todo el muestrario conservador tiene, en mayor o menor medida, antecedentes de corrupción, que vienen desde el periodo en que sirvieron a la causa del neoliberalismo.

Nadie honesto y honrado milita actualmente en las filas de la derecha.

Fue tan avasallador el problema de corrupción en el país, que nada limpio quedó para echar mano en esta cruzada contra la Cuarta Transformación, que pretende limpiar la casa, en forma definitiva.

Suponiendo que su golpe de Estado tenga éxito ¿a quién va a beneficiar la guerra sucia? ¿Quién puede representar con mediana dignidad a la clase conservadora?

No hay perfiles sanos que puedan dar la cara, sin recibir insultos y mentadas de madre.

La derecha nacional está intentando moverse, levantarse del suelo y trabajar un poco, para recuperar terreno en las siguientes elecciones.

Pero no puede adelantar demasiado, si no se tiene a la figura política o pública que levante la bandera de su causa y capitalice todo lo que pueda conseguirse de aquí, al dos mil veintiuno.

Felipe lo ha intentado, infructuosamente. Es un reconocido criminal de lesa humanidad, que no puede engañar a un pueblo que tuvo la desgracia de soportarlo por espacio de seis años.

¿A quién poner a la cabeza de este pequeño ejército de conspiradores, de golpistas disfrazados de demócratas, que desean recuperar los privilegios que disfrutaban en el pasado?

Hay dos expedientes históricos que indican la forma en que el partido conservador ha actuado, ante situaciones como la que viven actualmente.

La primera ya la intentó y definitivamente parece no funcionar: colocar a un borracho al frente del gobierno. Así actuaron los conservadores, luego de aprehender y fusilar a Francisco I. Madero. Victoriano Huerta fue el elegido en ese entonces. Como dije, Calderón está quedando rezagado, por su historial criminal.

La segunda opción tiene que ver, con el ofrecimiento del gobierno de México, a un personaje extranjero, como lo hicieron en tiempos del Segundo Imperio, cuando trajeron desde Europa a un príncipe de la casa de los Habsburgo.

Históricamente, los conservadores han demostrado no tener el menor sentido nacional y sí mucha estimación al dinero y a la proximidad con el gobierno. Quién esté al frente del mismo, no les importa. Lo que persiguen son los beneficios, sin interesarles aspectos éticos, la soberanía del país, o el patriotismo.

Las tramas en las novelas de espionaje, son generalmente truculentas. Hay una serie de situaciones de suspenso, que nos llevan por rutas complicadas, para hacer atractivo el relato.

Pero en ocasiones la realidad, supera a la ficción.

Veremos hasta dónde llega este intento de golpe de Estado. Hasta dónde es capaz de llegar el grupo conservador, con tal de mantener sus privilegios indignos.

Por mi parte, veré el desarrollo de este asunto, pero al mismo tiempo, participaré en todo lo posible, para impedir que los corruptos y vende patrias, regresen al gobierno.

Malthus Gamba