Cuentos de un Chairo.- Los argumentos neoliberales.- Malthus Gamba


#LaCuartaTransformaciónVa


Leo los encabezados y algunas noticias escritas en la prensa autigüita mexicana. Las notas y titulares parecen escritos por la misma mano, o al menos, pensados por la misma persona. Generalmente, todos hablan de idéntico modo y sustentan su punto de vista con las gastadas muletillas: "dicen los que saben" "fuentes cercanas" "los expertos señalan", "alguien que pidió no ser nombrado, dijo", "quienes conocen sobre el tema" "los especialistas nos dicen" etc.

Me doy cuenta de que, a falta de argumentos convincentes, los periodistas formados en la vieja escuela, recurren a su fantasía, o a supuestos personajes que solo ellos conocen. Nadie más sabe quiénes son.

Nos los recetan como individuos que hablan con un conocimiento de causa incuestionable. Han presenciado los hechos o están cerca de donde se producen los mismos. Son expertos en los temas, aunque se desconozca si ese conocimiento es confiable o no. Yo puedo decir que soy un experto jugando póquer, sin señalar que, al jugar, soy también un tramposo consumado.

Desconfío de este tipo de periodismo. No son objetivos y pretenden convencer a su audiencia, en base al respaldo que dicen tener de personajes que solo ellos saben si son reales y confiables, o únicamente producto de su imaginación.

El periodismo avejentado, no entra hoy en el proyecto del cambio. Están formados en las escuelas de corte neoliberal y responden por entero a sus cuestionables intereses. Exigen se les crea por el hecho de que alguien los llamó en un momento de la historia nacional, el "Cuarto Poder".

Pero eso fue en tiempos del agonizante PRI. Ahí no había fuentes alternas de información y ellos se sentían dueños y señores de la cancha. El árbitro priista tenía controlada casi por completo la nómina de comunicadores y periodistas, por lo que el juego político en el país, estaba arreglado antes de iniciada cualquier contienda electoral, o después de cualquier evento que el gobierno quisiera manipular a su favor.

En realidad, este tipo de prensa nunca ha tenido criterio propio. Sigue consignas y líneas que no son necesariamente editoriales, sino más bien agendas de grupos de poder. Una línea editorial, muestra un enfoque particular sobre los sucesos que se presentan a diario. Una consigna, es la instrucción precisa sobre lo que debes hablar, el enfoque que debes darle y lo que necesariamente se debe ocultar, o maquillar.

La línea la siguen los verdaderos periodistas. La consigna, es la zanahoria que persiguen los "chayoteros".

Cuando una noticia trae como argumento, o apuntalamiento aquello de "dicen los expertos" y todo lo demás, no tomo en serio el resto de la información. Quién así escribe, se apoya en fantasmas que solo él conoce y a quienes atribuye una infalibilidad ridícula. Su palabra carece de peso. Su razonamiento es flojo y por lo mismo, recurre a la sabiduría de otros, a los que les inventa el conocimiento que a él le falta.

La verdadera información, se encuentra hoy en día en los medios alternos. Los viejitos de ayer, perdieron totalmente la credibilidad. Y conste que digo viejitos "con todo respeto", como diría nuestro presidente. Son viejos en la manera de manejar la información. No se dieron cuenta de que la sociedad cambió en lo más profundo, desde el año pasado y no se deja engañar, por mucho renombre que tenga un comunicador, o un medio informativo que se decía famoso durante el neoliberalismo.

Esa es la realidad que no alcanzan a comprender estos periodistas: todo lo que huele a neoliberal, ofende y provoca rechazo. Insisten en crear una realidad paralela, donde la Cuarta Transformación fracasa en todo, mientras los tiempos y mecanismos neoliberales fueron mejores, según su visión mentirosa del pasado.

No soporto a este tipo de informantes. Me parece que muchos ciudadanos comparten este rechazo y procuran tomar las noticias de fuentes confiables. En redes sociales ha surgido un buen número de proyectos, que tienen como fin suplir el espacio que pierde a diario la prensa convencional.

Son apuestas sólidas, que trabajan con limitados recursos, pero con una voluntad de hierro, que vence todos los obstáculos que encuentran en el camino.

A mi me gusta en particular el proyecto que lleva por nombre Sin Línea. Mx

Apostó a la mayoría de las redes sociales y difunde información constante en Twitter, Facebook, Instagram, Youtube y en su portal oficial. Conozco a varios de sus colaboradores. Es interesante la propuesta porque dedican bastante de su tiempo a recabar y corroborar reportes periodísticos. Uno de sus objetivos es detectar las noticias falsas y dar cuenta de los medios y periodistas que difunden este tipo de información.

Hay otras fuentes confiables que cubren con calidad los espacios que los ciudadanos rescatamos, cansados de las mentiras de siempre. Cada uno tiene personalidad propia y aunque sus medios económicos sean limitados, el trabajo y la dedicación, suplen cualquier carencia material.

No leo la prensa de los viejitos. Me informo en redes sociales y busco a los medios que preparan el cambio informativo que se avecina. Los días de la prensa tradicional están contados. Se niegan a modificar sus formas y mecanismos.

Prefieren morir entre los laureles marchitos de un pasado que se les escapa.

Lo mismo les sucede a los partidos políticos. PRI, PAN y PRD, están a un paso de desaparecer, en las siguientes elecciones. Con todo, se aferran a fracasadas formas políticas. Van a morir entre los escombros de lo que fueron.

La derecha conservadora y el periodismo tradicional, seguirán aliados hasta el final. Inventando y difundiendo falsas realidades que nadie les compra, en un México que hoy estamos construyendo todos.

Son ruinas que nos hablan de otros tiempo, sin influencia real en el presente.

Malthus Gamba