Cuentos de un Chairo.- Ni que fuéramos neoliberales.- Malthus Gamba


#laCuartaTransformaciónVa


Está lloviendo fuerte aquí en la Capital. La terrible temporada de calor queda atrás y ahora son las lluvias las que hacen difícil la existencia.

Bueno, la existencia de la clase trabajadora, que es la que batalla con el tránsito, el transporte, la ropa mojada y la prisa por llegar a todos lados, en medio del agua y las carreras generalizadas.

Cuando se trata de lluvia, aquí la sufrimos en grande.

Es lo mismo que le pasa a nuestro gobierno en estos momentos, según leo en los periódicos que abren los compañeros ocasionales de transporte. Las calificadoras, le bajan la nota a la deuda soberana y a Pemex. Trump, sigue amenazando con aplicar el impuesto especial escalonado del cinco por ciento a nuestras exportaciones. Las negociaciones que comanda nuestro canciller, con su contraparte norteamericana no consiguen aún resultados favorables.

En fin, para el gobierno de la Cuarta Transformación, el cielo se nubló en cosa de un instante. Y naturalmente, los fiís, los comentócratas y demás grupos conservadores, se frotan las manos, esperando que este momento signifique el final de la luna de miel entre pueblo y gobierno.

Los expresidentes Fox y Calderón, vuelan a baja altura, planean sobre el paisaje a manera de aves rapaces, esperando la oportunidad de lanzarse en picada sobre un gobierno herido, para lastimar con sus picos y garras neoliberales a una debilitada administración de izquierda.

Hay otros pequeños depredadores que los acompañan, aplaudiendo el caudal de desgracias que se ciernen sobre el país. Para ellos, es indispensable que cualquier pequeño resfriado se convierta en pulmonía. Allí están comentócratas de todo tipo, anteriores funcionarios públicos, políticos en decadencia y empresarios que ven con disgusto que la época de la corrupción e impunidad, está desapareciendo día con día.

Eso es lo que sugieren las noticias que aparecen en la prensa nacional conservadora. Noticias

amarillistas que dan por segura la crisis política en el país. El regreso de las formas neoliberales, se considera opción pobable en el corto plazo. Si todo le sale mal al actual gobierno, es seguro que la Cuarta Transformación se detenga, por falta de apoyo popular y por la mala percepción que genera en el extranjero.

Yo, chairo de hueso colorado, formado en mil batallas al lado del proyecto del actual presidente, me rio de esos escenarios catastrofistas. He escuchado esos arrebatos de odio y las mismas profecías apocalípticas, a lo largo de una historia de lucha, en la cual los ataques y descalificaciones infundadas, en contra de López Obrador, han sido el pan de cada día. Desde el "es un peligro para México", hasta el "AMLO renuncia".

A todos los gobiernos les llegan los momentos difíciles, las temporadas de fuertes lluvias. Gobernar a un país como el nuestro, dejado al abandono por décadas, no es tarea fácil. Hay que ver la de problemas que dejó el neoliberalismo durante sus últimos años. Basta rascar en cualquier sitio, para que aparezca la mugre acumulada.

¿Que las calificadoras están en contra de los cambios que realiza el gobierno en el sector energético? Ya lo sabíamos. Son organismos afines a los proyectos de corte neoliberal, que permiten la entrada de capital extranjero en áreas estratégicas de cualquier economía nacional.

¿Qué bajan la nota crediticia del país y de la paraestatal? El gobierno del cambio ha decidido no contratar nueva deuda pública. Además, los recursos para el rescate de Pemex están garantizados y el pago de la deuda que arrastra la paraestatal, no corre peligro de incumplimiento. Todos los compromisos contraídos por administraciones pasadas, se respetan y se cumplen.

En cuanto a Trump, todos sabemos que ya inició su campaña para la reelección. Sus amenazas contra México, han sido su bandera desde tiempos de Peña Nieto. No es novedad que, de la noche a la mañana, maquine planes donde el enemigo del pueblo norteamericano, se encuentra agazapado al sur del río Bravo.

Trump maneja la xenofobia gringa, en beneficio propio. El miedo fantasioso a posibles atentados o peligros, que pueden llegar por la frontera compartida con México, es el filón de oro que explota para dar fortaleza a su campaña.

En realidad, la única propuesta juiciosa, para atacar las causas de la migración, la trabaja el gobierno de López Obrador. Dar oportunidades a los sectores más humildes en los países centroamericanos, para que no tengan necesidad de emprender el viaje peligroso, hacia el sueño americano.

El amarillismo en los periódicos, tiene mucho de fantasía, mala fe y mentira descarada.

Por eso, me rio de las noticias en los diarios. Saco mi celular y checo las redes sociales, donde la realidad, desde el primer vistazo, es otra.

El canciller mexicano, anuncia que es mentira que haya acuerdos firmados, desfavorables para nuestro país. Aún estamos en pláticas.

El presidente López Obrador, convoca al pueblo mexicano a participar en un evento a desarrollarse en Tijuana, para mostrar unidad nacional y deseo de entendimiento con la sociedad norteamericana. A final de cuentas, hemos sido vecinos por siglos y el mandato de Trump solo durará unos cuantos años.

La conclusión a todo esto es simple. La sociedad mexicana se mueve actualmente en dos Méxicos diferentes. Por una parte, están quienes desean regresas al viejo sistema neoliberal que tantos beneficios les dio en el pasado. Quieren mantener sus privilegios, aunque estos provoquen hambre en el grueso de la población. Por la otra, está la gran mayoría de mexicanos que apoyan el nuevo proyecto de nación. No desean vivir en el país de la corrupción e impunidad de otro tiempo.

A los primeros, los apoyan los grandes medios de comunicación tradicionales, sus periodistas y analistas. También las calificadoras que intentan implementar medidas económicas favorables a los proyectos neoliberales, en todos los países del mundo. Están a su favor, los organismos empresariales que defienden el interés de los dueños del dinero. Ese es el México arcaico que no acepta el cambio que vive el país.

A quienes defienden el proyecto de la Cuarta Transformación, los apoyan intelectuales y periodistas de vanguardia, empresarios con visión social, campesinos, estudiantes, trabajadores e indudablemente, las benditas redes sociales. Ese México es el que nace y crece aceleradamente.

El problema de Trump y las calificadoras, pone nuevamente frente a frente a estas dos visiones de país.

Que México salga delante en este asunto, interesa a la mayoría de los mexicanos. Por eso el próximo sábado respaldo al gobierno será abrumador.

A los que tienen interés en que las cosas le salgan mal a nuestro país, apostando por el triunfo de Trump y la aplicación de aranceles, solo queda decirles que nuestro país es más grande que sus pequeños intereses de clase. Hoy importa la nación, no los pequeños grupos.

Ha dejado de llover. La salida del metro hacia una noche fresca, resulta gratificante. Las tormentas, por regla general, son de vida corta. La calma y la tranquilidad llegan después y resulta grato respirar aire fresco.

Así es en la vida y así pasa también en la política. Mañana será otro día.

Malthus Gamba